Ante la desesperación del autor, que se ve sobrepasado por su sufrimiento y se siente sin fuerzas ni herramientas para conectar con el sentido de su existencia, se pregunta qué diría Dios ante sus ideas de muerte y el desprecio que siente hacia sí mismo, en gran medida por la homofobia y racismo interiorizados. Le propongo plantear el diálogo en papel, con el objetivo de hacer un trabajo de introspección y autoconocimiento en búsqueda de las respuestas que él necesita. Erick alterna sus preguntas con lo que imagina que le diría Dios si pudiese hablarle.
Erick – Por qué me creaste así? Diferente a los demás? Por qué me siento tan lleno de Rabia y envidia?
Me levanto miro al espejo y me incomoda mi presencia. No me siento útil.
Dios dice – Eres mi imagen y semejanza. En cada uno de ustedes, seres humanos, todo y que sois igual a mi, tenéis una pizca de esencia propia. Llámale libre albedrío o como quieras, yo le llamo Amor infinito. Esa parte vuestra que os hace seguir resistiendo, seguir creando, pero sobre todo seguir creyendo sin perder la Esperanza de que algo cambiará…
Bajo tus pies tienes al malvado, lo único que le preocupa es alejarte de mi, hace de vosotros su instrumento para ganar poder, su ambición no tiene límites y, cuando las emociones os inundan el cuerpo, él aparece para cegaros los ojos y es justo en ese momento donde debes de pensar en mi. Recuerda. Yo soy luz. Yo soy paz.
Erick – Pero de qué me sirve el libre albedrío si No sé siquiera qué hacer con él… No sé dónde miro, No sé dónde voy, No sé Ni qué hacer, simplemente Existo, para qué estoy aquí? Qué he de hacer? Qué es eso que me diferencia pero que a la vez me hace sentir tan solo. Dime qué?
Pero y si su voz (la del malvado) es tan alta que No puedo escuchar la tuya Ni tan solo la mía… Cómo hago para callarle? Y si en lo que dice tiene razón? Además, a veces acierta. Cómo puedo yo, un simple ser insignificante, combatir esos hechos o esas Palabras?
Dios dice – Hijo mío, te sirve (el libre albedrío) para mucho más de lo que podrías imaginar; No todo pasa por tener que saberlo todo en un abrir y cerrar de ojos. Recuerda que te espera y te aguarda la vida eterna para tener tus tan ansiadas respuestas… Simplemente No desfallezcas, sigue haciendo eso que tu corazón siente correcto y que, si miras para atrás, solo sea para coger nuevamente impulso porque más adelante estaré yo, tu Dios, esperándote con los brazos abiertos.
En esos momentos de disturbios donde escucharte, escucharme te cueste más, simplemente cierra los ojos y ven a buscarme en nuestro banco de la pradera, ahí el malvado No podrá llegar.